La crisis internacional desatada a comienzos de año con la intervención de Estados Unidos en Venezuela y las recientes amenazas de su presidente, Donald Trump, a territorios como Groenlandia, ha restado foco al momento de fragilidad que atraviesa el Gobierno de coalición y que mantiene la legislatura bloqueada por la falta de mayorías en el Congreso. Ante un espacio a la izquierda del PSOE dividido, el coordinador federal de IU, Antonio Maíllo, reconoce las limitaciones de Sumar como herramienta capaz de aglutinar a todas las organizaciones y llama a superar esa experiencia. En un contexto de subida de la derecha y la ultraderecha en las encuestas, el dirigente traza una hoja de ruta para construir desde ya un nuevo sujeto político junto a Comunes, Más Madrid y Movimiento Sumar que afronte las próximas generales, se convoquen cuando se convoquen.
El coordinador federal de IU tilda de “parálisis vergonzosa e hipocresía profunda” la postura de la UE ante las amenazas a Groenlandia y resucita la reivindicación histórica sobre la salida de la OTAN
La crisis internacional desatada a comienzos de año con la intervención de Estados Unidos en Venezuela y las recientes amenazas de su presidente, Donald Trump, a territorios como Groenlandia, ha restado foco al momento de fragilidad que atraviesa el Gobierno de coalición y que mantiene la legislatura bloqueada por la falta de mayorías en el Congreso. Ante un espacio a la izquierda del PSOE dividido, el coordinador federal de IU, Antonio Maíllo, reconoce las limitaciones de Sumar como herramienta capaz de aglutinar a todas las organizaciones y llama superar esa experiencia. En un contexto de subida de la derecha y la ultraderecha en las encuestas, el dirigente traza una hoja de ruta para construir desde ya un nuevo sujeto político junto a Comunes, Más Madrid y Movimiento Sumar que afronte las próximas generales, se convoquen cuando se convoquen.
El borrador del informe político al que ha tenido acceso EL PAÍS y que el líder de la formación presentará este sábado ante la Coordinadora Federal del partido —máximo órgano entre asambleas—, también llama a fijar posiciones propias frente al PSOE en el Ejecutivo, describe la respuesta de la UE sobre las pretensiones de invasión del territorio autónomo danés como de una “parálisis vergonzosa e hipocresía profunda” y reivindica, dice, “la necesidad imperiosa de abandonar la OTAN”.
Izquierda Unida, que nació al calor de las movilizaciones en contra de la permanencia de España en la Alianza Atlántica en 1986, resucita así una reivindicación histórica de la organización y pide movilizarse para que se realice una “consulta popular” sobre esa salida del organismo cuya fortaleza ha puesto EE UU a prueba al amagar con anexionarse a uno de sus aliados.
En el plano nacional, Maíllo reconoce que las cuatro organizaciones nucleares de la coalición Sumar llevan “tiempo explorando la posibilidad de un acuerdo” que las lleve en las “mejores condiciones a las próximas generales, que permita anunciar que las organizaciones de izquierda se ponen manos a la obra ante la barbarie” y que son “capaces, desde la autonomía política, de llegar a acuerdos para incorporar a más gente”.
Bajo esta premisa, el líder de IU reconoce que el espacio actual de Sumar, “tal y como lo conocemos ahora, no es un instrumento capaz de aglutinar al conjunto de organizaciones políticas y personas conjuradas para evitar un Gobierno de PP y de Vox”. “Aspiramos a construir una alternativa de país en el que vivienda, trabajo, cesta de la compra asequible, dignidad y paz sean ya realidad”, resume.
Para ello, el documento traza una hoja de ruta, que vuelve a poner sobre la mesa la discusión interna sobre el cambio de nombre de la marca y que llama también a desmarcarse del PSOE en el Gobierno.
El coordinador se refiere así a la puesta en marcha de un “proceso político en el que se impliquen el conjunto de organizaciones, sobre la base de un acuerdo programático, bajo el paraguas de un nombre diferente a la de las organizaciones parte, para que no vuelva a ocurrir la confusión del todo por la parte [Movimiento Sumar se confunde ahora con Sumar]”.
Maíllo reclama “acelerar” la posibilidad de acuerdo entre organizaciones y empezar a trabajar para incorporar a más, “con un método democrático de funcionamiento”. También trabajar la puesta en marcha de un programa común y establecer un calendario de trabajo conjunto que incluya el proceso político y los trabajos para la conformación de candidaturas para las próximas generales. Pide, además, “intensificar la coordinación en el seno del Gobierno para marcar posición política propia, como en el caso de las guerras, la OTAN o la vivienda”, una tarea que ahora mismo recae sobre la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, así como aumentar la coordinación de los trabajos de la coalición con los territorios, en un ciclo de elecciones autonómicas en el que “todos los recursos son imprescindibles para movilizar hasta el último voto de izquierdas”, afirma.
El informe también lanza mensajes velados a Podemos cuando defiende que “no es desde burbujas identitarias ni desde posiciones alejadas de la vida cotidiana como se amplía el campo progresista, sino desde una política que interpela a quienes sufren la precariedad y la desigualdad y les ofrece una herramienta de transformación”.
En el documento, Maíllo también critica la propuesta unilateral del PSOE sobre las bonificaciones a los caseros que mantengan congelados los alquileres y reitera la necesidad de prorrogar los más de 600.000 contratos que vencen en los próximos meses.
Sobre la reforma del sistema de financiación presentada por la ministra de Hacienda y rival electoral en las elecciones andaluzas de junio, el dirigente concede que se trata de una propuesta que “sienta una buena base para el debate”, pero apostilla que su concreción “puede y debe ser mejorada”. “Es decir, esta reforma puede ser un paso adelante e Izquierda Unida pondrá todos los esfuerzos para que pueda ser aprobada en la legislatura, pero con las enmiendas y modificaciones necesarias con el objetivo de que sea una herramienta útil para blindar servicios públicos para la ciudadanía”, concluye.
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