En tiempos en que el debate tecnológico gira casi en exclusiva alrededor de la inteligencia artificial, volver la mirada hacia la física cuántica resulta, paradójicamente, más necesario que nunca. Porque mientras los algoritmos prometen responderlo todo, el mundo cuántico sigue recordándonos que la realidad está hecha de incertidumbre, probabilidades y preguntas abiertas. Y pocos saben traducir esa complejidad al lenguaje de la ficción como la física cuántica y divulgadora científica Sonia Fernández-Vidal (Barcelona, 1978). Y además lo hace para lectores a partir de los 9 años.
La física y autora barcelonesa cierra la precuela de ‘La puerta de los tres cerrojos’ convencida de que despertar la curiosidad es la mejor forma de preparar a las nuevas generaciones para un mundo dominado por la tecnología En tiempos en que el debate tecnológico gira casi en exclusiva alrededor de la inteligencia artificial, volver la mirada hacia la física cuántica resulta, paradójicamente, más necesario que nunca. Porque mientras los algoritmos prometen responderlo todo, el mundo cuántico sigue recordándonos que la realidad está hecha de incertidumbre, probabilidades y preguntas abiertas. Y pocos saben traducir esa complejidad al lenguaje de la ficción como la física cuántica y divulgadora científica Sonia Fernández-Vidal (Barcelona, 1978). Y además lo hace para lectores a partir de los 9 años.
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