
Mientras saltaba escalones en el fútbol base del Barcelona, Eric Garcia (25 años, Barcelona) escuchaba la misma frase: “Vas a ser el próximo crack”. Una frase rimbombante, capaz de marear a muchos jóvenes, pero no a Garcia. Se marchó al City de Guardiola con 16 años, volvió a un Barcelona que acababa de dejar marchar a Leo Messi y recuperó la continuidad de la mano de Míchel en el Girona que hizo historia al colarse en los puestos de Champions. Ahora, nadie lo mueve del Barcelona. Su fórmula no cambia: mismo agente, mismo grupo de amigos, misma disciplina de trabajo. Una fórmula que conquistó a Flick. No siempre lo utiliza en la misma posición: ha jugado de central, de lateral y de pivote. LaLiga destacó (premió) esa polivalencia. Eso sí, lo colocó en la posición en la que brilla en la cantera azulgrana: de central.
El futbolista polivalente azulgrana, que trabajó con Guardiola, Míchel y Flick, fue elegido en el once ideal de LaLiga
Mientras saltaba escalones en el fútbol base del Barcelona, Eric Garcia (25 años, Barcelona) escuchaba la misma frase: “Vas a ser el próximo crack”. Una frase rimbombante, capaz de marear a muchos jóvenes, pero no a Garcia. Se marchó al City de Guardiola con 16 años, volvió a un Barcelona que acababa de dejar marchar a Leo Messi y recuperó la continuidad de la mano de Míchel en el Girona que hizo historia al colarse en los puestos de Champions. Ahora, nadie lo mueve del Barcelona. Su fórmula no cambia: mismo agente, mismo grupo de amigos, misma disciplina de trabajo. Una fórmula que conquistó a Flick. No siempre lo utiliza en la misma posición: ha jugado de central, de lateral y de pivote. LaLiga destacó (premió) esa polivalencia. Eso sí, lo colocó en la posición en la que brilla en la cantera azulgrana: de central.
Pregunta. ¿Le marea cambiar de posición?
Respuesta. Fácil no es, pero siempre es mejor estar en el campo. Son posiciones diferentes. No es lo mismo jugar de lateral, donde tengo que estar todo el partido subiendo y bajando la banda, que cuando estoy de pivote o de central, que es más estático.
P. Y usted, que es medio obsesivo con la preparación física, ¿cómo se prepara para cada posición?
R. Son preparaciones diferentes. Intento hacer de más para estar preparado para las dos cosas.
P. ¿Cuál es más divertida?
R. Para mí, lo más natural es jugar de central. Pero en el lateral me divierto mucho. Ofensivamente puedo ayudar más al equipo. Todo el mundo está en el medio, hay mucho tráfico; en la banda hay más espacio. Y de pivote, yo siempre estoy acostumbrado a ver el fútbol de cara y, a veces, de pivote voy de cara, pero hacia mi portería y me vienen por detrás. Y eso es más complicado. Intento mirar siempre antes o dársela a Pedri [se ríe].
P. En las pequeñas sociedades que se generan en el campo, cuando juega de lateral su aliado es Lamine.
R. Le das el balón y sabes que habrá peligro para nosotros. Pero también sabes que muchos equipos le van a poner doble marca o incluso triple. Y eso es más fácil para mí: estoy solo. Cuando hemos jugado juntos nos hemos entendido bien, pero es fácil entenderse con él.
P. ¿La inteligencia táctica es talento o se trabaja?
R. En mi caso, desde muy pequeño miraba mucho fútbol. Cualquier partido que haya por la tele, lo miro. Me gusta el fútbol, me gusta ver qué táctica hace un equipo, cuál hace el otro. Y a mí eso me ha ayudado a entender lo que el míster necesita. He tenido la suerte de estar con entrenadores muy buenos.
P. ¿Le ayuda ver otros deportes?
R. Es diferente. En tema de táctica, aunque parezca mentira porque en la NBA parece todo uno contra uno, hay mucha táctica. En la Euroliga hay más. El fútbol es táctico, pero cada vez se ve más uno contra uno y más partidos de ida y vuelta en todo el campo. Mire el partido del otro día entre el PSG y el Bayern.
Yo intento liderar con el ejemplo. Soy profesional, hago las cosas que tocan. Así es como creo que te ganas el respeto de la gente
Eric Garcia, futbolista del FC Barcelona
P. ¿En ese partido se marcaron tantos goles por el nivel técnico de los delanteros o por errores de los defensores?
R. Nosotros hemos tenido partidos así. Hoy en día el fútbol, o al menos mi manera de entenderlo… obviamente, yo como defensa prefiero tener la portería a cero, pero entiendo que se ha evolucionado tanto que, físicamente, los jugadores son animales y pueden jugar uno contra uno en todo el campo sin problema. Y al final es divertido jugar así. Yo sé que nuestros delanteros son diferenciales. También es verdad que te tienes que adaptar, que tienes que buscar diferentes registros del juego. No solo puedes jugar de una manera. Te vas adaptando a los rivales. Pero nunca iremos a encerrarnos en bloque bajo. No tenemos jugadores para eso.
P. ¿El PSG se encierra en la vuelta ante el Bayern?
R. A medias. No es lo mismo que vayas ganando el partido o la eliminatoria. En la vuelta, cuando vas ganando por dos goles, no vas a ser imprudente e irte todos adelante contra el Bayern. Nosotros, en algunos partidos, lo deberíamos haber hecho. En el partido de Copa contra el Atlético. Si observa cómo hemos terminado la temporada y lo compara con hace dos meses, hemos cambiado cosas. Estamos evolucionando para acabar de ser un equipo muy completo.

P. ¿Qué le falta al Barça para ganar la Champions?
R. Hay momentos y momentos en los partidos. Momentos en los que hay que saber sufrir, momentos en los que hay que apretar. En el último clásico, antes del descanso, hubo cinco o seis minutos en los que el Madrid tenía el balón y nosotros estábamos encerrados. Y no pasa nada. Eso nos convierte en un equipo más completo.
P. ¿Y a usted qué le falta para ir a la selección?
R. Hay que intentar dar lo máximo en el campo. El campo es el que manda. Cuando no estás bien, no tienes derecho a exigir nada. Y, aun así, el seleccionador tiene muchísimos jugadores muy buenos, en el caso de España. Es una decisión que no tomo yo. En mi terreno está jugar bien y rendir al máximo posible.
P. ¿Es de hablar mucho con sus entrenadores?
R. Tengo confianza para hablar con ellos.
P. ¿Esa confianza se genera por la posición en la que juega o por su personalidad?
R. Por la personalidad. Yo intento liderar con el ejemplo. Soy profesional, hago las cosas que tocan. Así es como creo que te ganas el respeto de la gente. Eso hace que los entrenadores me respeten y valoren mi trabajo.
P. A Míchel, a Guardiola y a Flick se los pone en un mismo sitio. ¿Son parecidos?
R. Pep es un estratega, tácticamente es increíble. Lo que va a pasar en el campo ya lo sabes porque él te lo dice.
P. ¿No erra nunca?
R. Muy pocas veces falla. Se fija mucho en el detalle. Es un genio. Está enfermo del fútbol. Míchel para mí es un crack. Nunca ha estado en un equipo grande, pero creo que puede estar tranquilamente.
P. ¿Pero son similares?
R. Con matices: quieren el balón, ser protagonistas, defender con el balón. Míchel me dio mucha confianza. Me coloca un día de lateral y me dice: “Solo es por este partido”. Eso fue en octubre y me quedé toda la temporada. Al principio yo era un poco cerrado a cambiar de posición. Pensaba: “Soy central”. Pero a partir de eso, me abrió el abanico. Con Pep aprendí mucho, con Luis Enrique en la selección, también. Te da confianza.
P. Tuvo a Luis de la Fuente.
R. Fui plata olímpica.
P. ¿De la Fuente se parece más a Hansi?
R. Hansi es casi como un padre.
P. ¿Al jugador le gusta eso o le molesta?
R. Sabes que te va a tratar como un padre, pero también sabes que es el entrenador. Si llega el domingo y no te pone, es su trabajo. Somos veintipico y todos queremos jugar. Tienes confianza con él y te dice las cosas como son. Eso, como jugador, se agradece. Al menos en mi caso.
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