Sitios como Polymarket y Kalshi pueden, en teoría, revelar la verdad sobre el futuro. Pero corren el riesgo de verse socavados por aquellos que ya la conocen. Los mercados de predicción han sido testigos este año de operaciones muy oportunas, como las relacionadas con Ali Jamenei y Nicolás Maduro. Esto ha suscitado preocupaciones infundadas sobre el uso de información privilegiada por parte de autoridades estadounidenses con conocimiento de ataques militares. Sea cierto o no, la percepción de que el mercado está amañado podría disuadir a los usuarios y ralentizar el crecimiento de las plataformas.
La percepción de que el mercado está amañado podría disuadir a los usuarios de Polymarket o Kalshi
Sitios como Polymarket y Kalshi pueden, en teoría, revelar la verdad sobre el futuro. Pero corren el riesgo de verse socavados por aquellos que ya la conocen. Los mercados de predicción han sido testigos este año de operaciones muy oportunas, como las relacionadas con Ali Jamenei y Nicolás Maduro. Esto ha suscitado preocupaciones infundadas sobre el uso de información privilegiada por parte de autoridades estadounidenses con conocimiento de ataques militares. Sea cierto o no, la percepción de que el mercado está amañado podría disuadir a los usuarios y ralentizar el crecimiento de las plataformas.
Prácticamente no hay mercados de valores importantes que permitan a los iniciados negociar con la denominada información material no pública. Las normas tienen un componente moral, pero la lógica también es práctica: es posible que la gente no invierta en absoluto si teme ser arrollada por personas con información privilegiada. Es una versión de lo que los economistas denominan selección adversa. Si un operador cree que una contraparte puede poseer información más valiosa que él, lo racional es no hacer nada, lo que significa que los mercados dominados por personas con información privilegiada pueden colapsar.
Estados Unidos creó la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) en 1934 para reforzar la confianza del público tras la crisis de 1929. Esto supuso la vigilancia del fraude y la estandarización de la divulgación de información corporativa. Las sanciones por el uso de información privilegiada se hicieron más estrictas tanto en EE UU como en Reino Unido durante el auge de las operaciones corporativas de los 80, tras algunos escándalos de gran repercusión.
Incluso las empresas de juego tradicionales intentan detener las apuestas con información privilegiada, lo que en la práctica significa verificar la identidad de los clientes y supervisar las cuentas en busca de actividades sospechosas. La vigilancia rutinaria por parte de las casas de apuestas con licencia contribuyó a una serie de detenciones recientes del FBI que involucraron a un jugador y a un exentrenador de la NBA, quienes negaron haber proporcionado información no pública sobre los próximos partidos para permitir que sus socios criminales hicieran apuestas.
Las normas de la SEC sobre el uso de información privilegiada no se aplican a los mercados de predicción, en los que los usuarios pueden apostar por todo, desde quién ganará el Mundial de fútbol, hasta si Alexandria Ocasio-Cortez será la próxima candidata presidencial demócrata. Pero, según la legislación de EE UU, los contratos de eventos se clasifican como derivados, lo que los somete a la competencia, de la Comisión de Trading de Futuros de Materias Primas (CFTC). La CFTC espera que las plataformas “mantengan registros de auditoría, hagan vigilancia y apliquen normas contra las prácticas prohibidas”, incluido el uso de información privilegiada.
Una situación compleja
Esto se aplica a los mercados de Kalshi, aunque la situación de Polymarket es más complicada. Dirigido por su fundador Shayne Coplan, tiene en la práctica dos productos distintos. El primero es una versión offshore muy popular, que en teoría está prohibida para los usuarios de EE UU y algunos otros mercados importantes. El segundo es una alternativa estadounidense incipiente, que está regulada por la CFTC. Este producto, más centrado en el cumplimiento normativo, aún se encuentra en fase de lanzamiento.
El peligro es que las redes privadas virtuales (VPN) pueden ayudar a los operadores, incluso en lugares vetados, a hacer apuestas en la versión global de Polymarket, donde un operador obtuvo unas ganancias de aproximadamente 400.000 dólares gracias a unas oportunas apuestas sobre la caída de Maduro en enero. La empresa ha afirmado que cumple con todas las leyes aplicables, y sus condiciones de uso también prohíben la utilización de VPN.
Coplan y su empresa han mostrado una actitud ambivalente hacia la información privilegiada. El martes, Polymarket anunció una asociación con Palantir para establecer controles destinados a prevenir, identificar y denunciar actividades sospechosas en sus mercados deportivos. Pero, en una entrevista televisiva en noviembre, Coplan mostró una tendencia más libertaria. Preguntado sobre la información privilegiada, dijo que era importante ser “claro y estricto sobre dónde se traza la línea”, pero que también es “una especie de inevitabilidad que esto suceda, y hay muchos beneficios derivados de ello”.
Una corriente de pensamiento sostiene que la presencia de personas con información privilegiada simplemente hace que los precios sean más precisos. Esto encaja con la concepción de Coplan de la plataforma como una “máquina de la verdad global”. Imaginemos que una persona con información privilegiada de la Casa Blanca conoce los planes de subir los aranceles sobre las importaciones procedentes de Canadá. Podría beneficiarse de esa información comprando contratos sí en el mercado correspondiente. Eso movería el precio, mostrando una mayor probabilidad de que se apliquen impuestos más elevados. En teoría, el cambio de precio sería una información útil para las compañías que envían mercancías al otro lado de la frontera. Incluso podrían usar el mercado para cubrir el riesgo de un aumento de los aranceles.
Pero los iniciados necesitan a alguien con quien negociar, y es posible que esas contrapartes no aparezcan si solo están donando dinero a rivales mejor informados. Los mercados de predicción son esencialmente de suma cero. Las ganancias de los ganadores en un contrato sí exitoso son aproximadamente iguales al dinero perdido por aquellos que apostaron no, tras restar los costes de negociación. Por lo tanto, el peligro más extremo es que usar los mercados de predicción para cubrir los riesgos es como comprar un seguro de automóvil a alguien que ya sabe si el motor va a fallar: el precio se fijará a favor de los iniciados.
Eso supone un problema para algunas de las visiones más expansivas ofrecidas por los defensores del sector, entre ellos Jeff Yass, cofundador del gigante bursátil Susquehanna. Él y otros argumentan que las instituciones más grandes podrían usar los mercados de predicción para gestionar los riesgos vinculados a acontecimientos específicos, como las turbulencias geopolíticas. Sin embargo, cuanto mayor es el temor a los mercados dominados por los iniciados, menos probable es que eso ocurra.
Es cierto que muchos mercados específicos son menos vulnerables a la información no pública, como dónde acabará marzo el S&P 500. Y Coplan dijo al Wall Street Journal el año pasado que los sospechosos de tener información privilegiada suelen ser descubiertos deprisa en X, así que los usuarios pueden simplemente evitar operar con ellos.
Aun así, es notable que Kalshi esté haciendo público que prohíbe el uso de información privilegiada y erradica a los infractores. Durante dos años vetó a un empleado del popular streamer MrBeast después de que este negociara con unos 4.000 dólares en mercados relacionados con el canal. Mientras, el “acuerdo de participación” para las personas que deseen usar el nuevo producto regulado onshore de Polymarket en EE UU parece exigir un documento de identidad emitido por el Gobierno, lo que podría ayudar a combatir el uso de información privilegiada al estilo de Kalshi. Puede que esto vaya en contra del fervor libertario del movimiento. Pero el uso de información privilegiada representa un riesgo empresarial clave en un momento en el que ambas plataformas apuntan a valoraciones de aproximadamente 20.000 millones de dólares, según el WSJ. Tomar medidas drásticas y mantener a los apostadores honestos dentro del negocio tiene sentido desde el punto de vista financiero.
Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías
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